jueves, 7 de enero de 2010

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Hable con ellos: Edad legal

Como decía ayer en Pintura Blanca ya me encuentro de vuelta en Bloomington así que creo que va siendo momento para quitarle el Cerrado por vacaciones a este blog también.

Y vuelvo con otro Hable Con Ellos, una sección que por lo que me contáis está arrancando más de una sonrisa. Para entender éste debe quedaros claro que la edad legal para consumir alcohol en Estados Unidos es 21 años. Hablando de eso, uno de mis compañeros comentaba lo que esperaba que fuera la fiesta de su vigésimo primer cumpleaños.

Americano 1: ¡Madre mía! Esa fiesta va a ser... Buah... Ese día va a ser tremendo... En la fiesta que voy a organizar ese día pienso...
Americano 2: ¿Hacer lo que hacemos todos los fines de semana?

Porque aunque en este país beber siendo menor de 21 años es delito, con la idea de disuadir a la juventud de empezar a beber a una edad demasiado temprana, esto parece no funcionar. La realidad de cada fin de semana es que los jóvenes aquí beben y se emborrachan igual, sólo les cuesta un poco más conseguir el alcohol. Pero aun así, la fiesta de los 21 es la excusa ideal para... cogérsela más gorda todavía.

domingo, 20 de diciembre de 2009

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Cerrado por vacaciones

Vuelvo a casa por navidad así que por razones más que evidentes no podré escribir sobre Estados Unidos en estas semanas (bueno, quién sabe, a lo mejor la actualidad lo demanda pero no tendrá la frescura de la primera persona). Así que este post es sobre todo para los que sólo me seguís a través de este blog. Para que no os aburráis en Navidad y no digáis que no os cuido, podéis seguir mis andanzas en mi blog personal: Pintura Blanca. No trata sobre un tema tan centradito como este, sino que es más bien un cajón en el que escribo sobre cualquier cosa que me interesa. Pero aun así, pondré cosas interesantes de vez en cuando. Como hoy mismo, que podéis disfrutar de unas cuantas fotos que hice ayer dando un paseo por Salamanca. Espero que os gusten.

Cara a Cara. Imagen tomada por Raul Alvarez Gonzalez

martes, 8 de diciembre de 2009

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Hable con ellos: Sé un poco de español

Hacía tienpo que no os traia un Hable con ellos. Después de pensar que misteriosamente los americanos podrían haber sido arreglados, hoy afortunadamente me he dado cuenta de que no, que siguen en plena forma. Además hoy me hace especial ilusión porque sé que la protagonista hace el esfuerzo de leer este blog. Katie, espero que te guste y que no te enfades conmigo. Y por si acaso mi amiga quiere preservar su intimidad me referiré a ella como "Señorita K."

Señorita K: [en inglés]Y sé alguna frase en español, lo básico.[/en inglés]
Yo: [en inglés]¿Ah sí? A ver, dime algo.[/en inglés]
Señorita K: [con algo de acento]¿Dónde están mis pantalones?[/con algo de acento]

Técnicamente tiene razón, sabe algo de español y sabe lo básico, una frase sin la que no se puede salir de casa.

lunes, 7 de diciembre de 2009

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Libertad de Información en Estados Unidos

Me explicaban el año pasado en clase cómo en Estados Unidos habían trabajado siempre por asegurar una defensa escrupulosa de la Libertad de Expresión. Para ello, dieron en 1966 con la Freedom of Information Act, que regulaba la Libertad de Información. Aunque muchas veces se utilicen como sinónimos, existe una significativa diferencia entre ambos términos. Mientras la libertad de expresión me protege para que no se me pueda perseguir por motivo de las ideas que tengo o que publico, la libertad de información especifica que para que yo pueda ejercer esa libertad de expresión se me debe permitir el libre acceso a la información que tenga el gobierno. Se pretende con esto que los documentos gubernamentales clasificados como secretos sean la excepción y no la norma general. Es en virtud de este derecho como se consiguió, por ejemplo, desbloquear la publicación de cientos de fotografías relacionadas con los caídos en Iraq.

Es de imaginar el impulso que se le puede dar a esta norma con el uso de la difusión en formato digital a través de Internet de los datos almacenados por organismos públicos. Desde nuestro navegador podemos acceder a las bases de datos de ciudades como Washington D.C., San Francisco o incluso a las del propio gobierno federal a través de su portal Data.gov.

Lo verdaderamente interesante no es esta colección de datos en bruto, que pocos de nosotros vamos a utilizar. Lo bueno es la imaginación de muchos que han decidido empezar a hacer cosas de todo tipo con esos datos. En Stumble Safely han utilizado los datos de delincuencia de la ciudad de Washington para ofrecer rutas seguras para volver a casa después de salir de copas (el nombre, traducido como "tropieza con seguridad" se hace especialmente adecuado). En Clean Scores puedes consultar los datos de la inspección de sanidad del restaurante al que quieres ir a cenar. Por su parte, Trees Near You te ofrece información de los cerca de "500.000 árboles que cobren las aceras de la ciudad de Nueva York." Y si nos sigue picando la curiosidad podemos echar un vistazo a Apps for Democracy que plantea una competición de aplicaciónes a partir de las bases de datos de Washington D.C. Sin duda es un gran avance el hecho de que como ciudadanos podamos tener toda esta información a nuestra disposición. ¿Me pregunto si se podría exigir lo mismo en España?

Enlaces:

miércoles, 2 de diciembre de 2009

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¡Aliens! Sed bienvenidos en Denver

Así son los americanos. A tortas para conseguir un sistema universal de salud y sin embargo preocupados por que el día que lleguen los extraterrestres puedan sentirse cómodos. Y es que podéis leer en el New York Times de hoy cómo un grupo de la ciudad de Denver ha conseguido las suficientes firmas como para proponer a votación la creación de una comisión que:

"Asegure la salud, seguridad y el encuentro cultural de los residentes y visitantes de Denver y, en último extremo, facilite las coexistencia más armoniosa, pacífica, de respeto mútuo y beneficiosa posible entre seres extraterrestres inteligentes y los seres humanos."

Después de una iniciativa como esta uno se puede ir a dormir mucho más tranquilo.

lunes, 30 de noviembre de 2009

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Planazo en Chicago

Seguramente a estas alturas estaréis hartos de oirme hablar de esta ciudad, así que hoy prometo ser breve, porque el plan que os propongo si alguna vez tenéis la suerte de dejaros caer por esta ciudad se explica por sí sólo.

Si alguien visita cualquiera de las ciudades americanas más conocidas seguramente se sienta tentado a subir a alguno de los observatorios de los enormes rascacielos que cubren la ciudad. En Chicago con su espectacular arquitectura no podía ser menos. Yo os voy a dejar dos posibilidades.

Podéis optar entre pagar 14$ por subir al Skydeck de la Torre Willis (Antigua Torre Sears), el edificio más alto de Chicago y de América, y disfrutar de sus espectaculares vistas. O podéis coger gratis el ascensor hasta el piso 96 de la torre Hancock y gastaros practicamente lo mismo, unos 13$, en una copa bien servida, con musica agradable y unas vistas igual de espectaculares (o mas, porque desde aquí puedes ver la Torre Sears).

De copas en la Torre Hancock de Chicago. Una fotografia de Raul Alvarez Gonzalez

A vosotros, ¿qué os apetece más?

Enlaces:

lunes, 23 de noviembre de 2009

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Wired Magazine y la caza de Evan Ratliff

"No le conté a nadie mis planes, ni a mi novia, ni a mi familia, ni a mis amigos. Nadie sabía a dónde iba, o mi nuevo nombre. No dejé pistas. Si alguien me encontraba sería sólo por mis propios errores."

Cada vez que he leido u oido hablar de la revista Wired no he oido más que buenas palabras, tanto en su diseño como en sus contenidos. Fue por esto y por su apetecible precio, de sólo 10$ al año, que decidí suscribirme y la verdad es que el primer número que recibí hace un par de días en mi buzón ha estado a la altura. Una portada de lo más sugerente, con estas palabras que os he citado introducían la excelente historia de portada titulada: Gone.

El autor Evan Ratliff quiso poner a prueba de qué manera se puede desaparecer en la era digital. Salió de su casa y su ciudad, San Francisco, un 13 de agosto. Sólo dos días antes de que su propia revista lanzase el desafío a todos sus lectores. 5000$ para el que consiguiese localizar a Ratliff y decirle una palabra clave en el plazo de un mes.

Lo que ocurre desde ese momento hasta que es localizado en Nueva Orleans el 8 de septiembre lo podéis leer en la edición digital de la revista. En ella no sólo tenéis el artículo íntegro sino un montón de detalles adicionales de cómo se organizó en Internet una autentica comunidad de detectives a la caza de Evan Ratliff. Un reprotaje lleno de miga y contado en primera persona, no dejéis de echarle un vistazo.

Enlaces:

  • Gone, por Evan Ratliff para la revista Wired.
  • @jdgatz es el usuario que se creó Ratliff en Twitter con su nueva identidad. En él fue posteando descaradamente todos sus movimientos. Merece la pena echarle un vistazo.